Por: El Redactor Espiritual
No hay tarea más difícil en el ministerio pastoral que predicar en el funeral de un joven. Cuando la muerte arrebata a un adolescente, un niño o un adulto joven, el orden natural de la vida se rompe. Los padres no deberían enterrar a sus hijos; los sueños no deberían truncarse tan pronto; el silencio en una habitación que solía estar llena de risas juveniles es, quizás, el sonido más desgarrador del mundo. sermones de fortaleza y consuelo en un joven funeral
Amigos, hoy nuestro corazón está en un puño. No venimos a fingir normalidad. Venimos a buscar a Aquel que es más fuerte que la muerte. Por: El Redactor Espiritual No hay tarea más